En toda la historia de las Copas del Mundo de fútbol únicamente se han registrado cuatro casos de dopaje, una cifra sorprendentemente baja considerando que la FIFA introdujo los controles antidopaje desde 1966. El último positivo ocurrió hace 32 años, cuando Diego Armando Maradona fue expulsado del Mundial de Estados Unidos 1994.
Mientras el Mundial 2026 se desarrolla con un sistema de vigilancia que proyecta tomar aproximadamente 4,500 muestras biológicas, la revisión histórica muestra que los controles han sido efectivos para disuadir el uso de sustancias prohibidas en la máxima competencia del fútbol internacional.
El primer positivo tardó ocho años en llegar
Aunque los controles antidopaje comenzaron en Inglaterra 1966, el primer caso de dopaje en un Mundial no se presentó sino hasta Alemania 1974. El protagonista fue Ernst Jean-Joseph, mediocampista de la selección de Haití, quien dio positivo por efedrina.
El caso del futbolista haitiano tuvo un desenlace particular. La FIFA no impuso sanción deportiva al jugador, pero el dictador Jean Claude Duvalier ordenó su regreso inmediato a Haití. Las consecuencias políticas superaron las deportivas en un contexto donde el país caribeño vivía bajo un régimen autoritario.
El caso de Escocia y una frase que quedó para la historia
Cuatro años después, en el Mundial de Argentina 1978, el extremo escocés Willy Johnstone se convirtió en el segundo futbolista en dar positivo en una Copa del Mundo. La sustancia detectada fue fencamfamina.
El caso tuvo un origen accidental. Archie Gemmill, compañero de selección, era quien debía someterse al control antidopaje, pero se encontraba deshidratado y no podía proporcionar la muestra. Johnstone lo sustituyó sin saber que el resultado sería positivo.
no pude doparme porque jugué el peor partido de mi carrera internacional
La respuesta de Johnstone ante las acusaciones reflejaba la ironía del momento. La federación escocesa decidió enviarlo de vuelta al Reino Unido, aunque el jugador siempre negó haber consumido sustancias prohibidas de manera intencional.
México 1986 y el positivo causado por un médico de la FIFA
El tercer caso de la historia involucró al futbolista español Ramón María Calderé, quien jugaba para el Barcelona. Durante el Mundial de México 1986, el mediocampista dio positivo por efedrina.
La investigación posterior reveló que el positivo fue provocado por un jarabe recetado por un médico de la propia FIFA. A pesar de esta circunstancia atenuante, Calderé recibió una sanción de un partido de suspensión.
La Federación Española de Fútbol también fue sancionada con una multa de 25,000 francos suizos, equivalentes a aproximadamente 9,000 euros. El motivo de la multa fue no haber administrado el medicamento con al menos 72 horas de anticipación respecto al partido, como establecía el reglamento.
Maradona 1994: el último caso y el más recordado
El cuarto y hasta ahora último caso de dopaje en un Mundial corresponde a Diego Armando Maradona en Estados Unidos 1994. El astro argentino dio positivo por cinco sustancias derivadas de la efedrina tras el partido contra Nigeria.
Las consecuencias para Maradona fueron las más severas de los cuatro casos históricos. Fue expulsado inmediatamente del torneo y recibió una suspensión de 15 meses. El encuentro frente a la selección nigeriana se convirtió en el último partido de Maradona con la camiseta de Argentina.
Han transcurrido 32 años desde aquel episodio sin que se haya registrado otro caso de dopaje confirmado en una Copa del Mundo, lo que convierte al positivo de Maradona en el último de una lista que parece haberse cerrado.
El aumento de controles en los Mundiales modernos
La cantidad de pruebas antidopaje ha crecido significativamente con el paso de las décadas. En el Mundial de Catar 2022, con la participación de 32 selecciones, se tomaron aproximadamente 3,000 muestras biológicas.
Para el Mundial 2026, que cuenta con 48 selecciones participantes, se proyecta que el número de muestras alcance las 4,500. Esta cifra forma parte de un programa más amplio que incluye alrededor de 12,000 controles estimados con muestras antes y durante las competiciones.
El incremento en la cantidad de equipos participantes y el mayor número de partidos explica el aumento proporcional en las pruebas antidopaje, aunque las cifras exactas para el torneo en curso aún no han sido confirmadas oficialmente.
Cronología de los casos de dopaje en Mundiales
Los cuatro casos confirmados de dopaje en la historia de las Copas del Mundo se distribuyen en un periodo de 20 años:
1974, Alemania: Ernst Jean-Joseph (Haití) positivo por efedrina. Sin sanción de FIFA.
1978, Argentina: Willy Johnstone (Escocia) positivo por fencamfamina. Expulsado del torneo.
1986, México: Ramón María Calderé (España) positivo por efedrina. Un partido de suspensión.
1994, Estados Unidos: Diego Maradona (Argentina) positivo por cinco derivados de efedrina. Expulsión y 15 meses de suspensión.
Información pendiente de confirmar
Aunque se conoce la proyección de muestras para el Mundial 2026, el número exacto de controles realizados hasta el momento durante el torneo en curso no ha sido publicado. Tampoco se han difundido detalles específicos sobre los partidos involucrados en los casos históricos, como marcadores o fechas exactas de cada encuentro.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos casos de dopaje ha habido en los Mundiales de fútbol?
En toda la historia de las Copas del Mundo se han registrado únicamente cuatro casos de dopaje: Ernst Jean-Joseph en 1974, Willy Johnstone en 1978, Ramón María Calderé en 1986 y Diego Maradona en 1994.
¿Cuándo fue el último caso de dopaje en un Mundial?
El último caso confirmado fue el de Diego Maradona en el Mundial de Estados Unidos 1994, hace 32 años. Desde entonces no se ha reportado ningún otro positivo.
¿Cuántas muestras antidopaje se tomarán en el Mundial 2026?
Se proyecta que se tomen aproximadamente 4,500 muestras biológicas durante el Mundial 2026, un aumento respecto a las 3,000 del torneo anterior debido a la participación de 48 selecciones.
¿Desde cuándo existen controles antidopaje en los Mundiales?
La FIFA introdujo los controles antidopaje en el Mundial de Inglaterra 1966, aunque el primer positivo no se registró hasta ocho años después.
La revisión histórica de los casos de dopaje en Copas del Mundo revela que, pese al incremento sostenido en la cantidad de controles y el avance en los métodos de detección, los positivos han sido excepcionales. Los cuatro casos documentados comparten un elemento común: todos involucraron sustancias relacionadas con la efedrina o sus derivados, y todos ocurrieron antes de 1995.

