La maquinaria regresó al parque Pavigi durante la madrugada. Habitantes rechazan el proyecto por el temor a una mayor presión sobre el agua disponible en el municipio.
La disputa por el agua volvió a colocar a San Miguel Xoxtla en tensión. Durante la madrugada de este miércoles 7 de octubre, maquinaria ingresó al parque Pavigi para retomar la perforación del denominado Pozo del Bienestar o Pozo Pavigi.
La reactivación ocurrió bajo resguardo de elementos de la Policía Estatal. En el sitio también se reportó la presencia de personal de la Fiscalía General del Estado (FGE) y de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Puebla (CDH Puebla).
Habitantes de Xoxtla se oponen al proyecto. Sostienen que el municipio ya enfrenta problemas de abastecimiento y cuestionan que se extraiga más agua de su territorio sin garantizar primero el suministro local.
Hasta la mañana del miércoles no se habían reportado enfrentamientos entre los pobladores y los elementos de seguridad.
¿Qué es el Pozo del Bienestar de Xoxtla?
El proyecto Pavigi contempla más que la perforación de un pozo.
De acuerdo con la Cuenta Pública 2025 del Sistema Operador de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Puebla (SOAPAP), a solicitud del Ayuntamiento de San Miguel Xoxtla se comprometió una obra por 14 millones de pesos.
El proyecto incluye la perforación y equipamiento electromecánico de un pozo profundo, una línea de conducción y la construcción de un tanque elevado con capacidad para 50 metros cúbicos. El contrato continuaba vigente durante 2026.
La obra se convirtió en uno de los principales puntos de la disputa por el agua en Xoxtla.
Los habitantes cuestionan sus posibles efectos sobre la disponibilidad del recurso. También exigen conocer con claridad las autorizaciones y el destino del agua que se extraería.
La maquinaria regresó durante la madrugada
De acuerdo con reportes locales, la maquinaria comenzó a moverse alrededor de las primeras horas del miércoles.
Posteriormente, policías estatales llegaron a la zona y resguardaron los accesos al parque y a la Unidad Deportiva Pavigi.
Los habitantes documentaron la presencia de los elementos mediante videos y comenzaron a convocar a otros pobladores para acudir al lugar.
La preocupación aumentó porque el regreso de la maquinaria ocurre después de meses de oposición al proyecto.
La presencia policial también generó cuestionamientos entre los habitantes, quienes consideran que el despliegue busca garantizar que los trabajos puedan comenzar pese al rechazo de una parte de la comunidad.
El conflicto comenzó antes del Pozo Pavigi
La oposición al proyecto no surgió este miércoles.
Durante 2025, habitantes de Xoxtla ya habían realizado protestas para impedir el ingreso de maquinaria a la Unidad Deportiva Pavigi.
En octubre de ese año, pobladores bloquearon el acceso de maquinaria pesada que pretendía comenzar la perforación. Los inconformes argumentaron que el proyecto podía afectar la disponibilidad del agua en el municipio.
La discusión se relacionó además con otros pozos de la zona.
Los habitantes cuestionan desde años anteriores proyectos de extracción y sostienen que el aumento en el aprovechamiento del acuífero puede agravar los problemas de abastecimiento.
En diciembre de 2025, por ejemplo, pobladores denunciaron que el SOAPAP extraía de algunos pozos volúmenes superiores a los establecidos en los registros de Conagua. Esas mediciones fueron presentadas por el Comité en Defensa del Agua de Xoxtla y constituyen una denuncia de los habitantes, no una determinación oficial sobre la legalidad de esas extracciones.
El Pozo Pavigi llegó a los tribunales
La disputa también llegó a la justicia federal.
En noviembre de 2025, el Segundo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Sexto Circuito concedió una suspensión provisional dentro del juicio de amparo 1734/2025.
La medida estaba relacionada con la excavación del Pozo Pavigi y con la extracción de agua de otros dos pozos identificados como 4 y 5.
La suspensión permitió detener temporalmente los trabajos.
Sin embargo, ese antecedente no significa que exista actualmente una suspensión judicial vigente que impida la perforación.
Por eso, el reinicio de los trabajos de este 7 de octubre no debe presentarse automáticamente como un desacato judicial.
Lo que sí permanece es el antecedente de una disputa que ya llegó a tribunales y que continúa generando cuestionamientos entre los habitantes.
¿Por qué los habitantes rechazan el proyecto?
El argumento central de los pobladores se relaciona con el abastecimiento.
Habitantes entrevistados este miércoles señalaron que algunas viviendas enfrentan problemas con el suministro de agua.
Una vecina explicó a N+ que incluso en casas donde trabaja existen periodos en los que el agua de la red no llega con regularidad.
Desde esa perspectiva, la preocupación no se limita a la construcción de un nuevo pozo.
La pregunta de fondo es qué ocurrirá con la disponibilidad del agua si aumenta la extracción.
Los habitantes también cuestionan que el recurso pueda utilizarse para abastecer a otras zonas mientras existen problemas dentro del propio municipio.
¿El agua será para Xoxtla o para Puebla?
Este es uno de los puntos más controvertidos del proyecto.
Los habitantes sostienen que el Pozo del Bienestar forma parte de una estrategia para extraer agua de Xoxtla y llevarla hacia Puebla capital y otras zonas de la región metropolitana. Esa es también la explicación que aparece en distintos reportes sobre el conflicto.
Sin embargo, durante las protestas de 2025, el Ayuntamiento de Xoxtla afirmó que el nuevo pozo sería para uso exclusivo de la población del municipio y que sustituiría otro pozo que sería cerrado.
Esa diferencia entre las versiones explica buena parte de la desconfianza.
Los pobladores exigen conocer los documentos que establecen quién tendrá los derechos sobre el agua, cuánto podrá extraerse y cuál será su destino.
Una disputa que también involucra los derechos de extracción
El problema es más amplio que el Pozo Pavigi.
Datos del Registro Público de Derechos de Agua de Conagua han sido utilizados por investigadores y organizaciones para señalar que existe una concentración importante de concesiones de agua subterránea en Xoxtla.
En diciembre de 2025, habitantes también denunciaron que el SOAPAP tendría autorizados 34.4 litros por segundo en una concesión, mientras que mediciones que ellos mismos realizaron en otros pozos registraron volúmenes mayores. Nuevamente, se trata de información presentada por los inconformes y no de una resolución oficial que determine una extracción ilegal.
La discusión, por tanto, tiene tres dimensiones: cuánta agua existe, quién tiene derecho a extraerla y quién debe recibirla.
El Pozo Pavigi se convirtió en el punto más visible de esa disputa.
¿Qué ocurre ahora en Xoxtla?
La perforación regresó este miércoles bajo vigilancia policial.
Los habitantes mantienen su rechazo y han convocado a movilizaciones para intentar detener los trabajos. También preparan nuevas acciones legales y una postura pública sobre el proyecto y el despliegue de seguridad.
La presencia de la FGE y de la CDH Puebla añade otro elemento al operativo.
Por ahora, no se reportan enfrentamientos entre los pobladores y los policías.
El conflicto, sin embargo, vuelve a colocar una pregunta que Xoxtla arrastra desde hace años: cómo repartir un recurso que los habitantes consideran cada vez más limitado y quién debe decidir sobre el agua que se encuentra bajo su territorio.
El Pozo Pavigi, con una inversión comprometida de 14 millones de pesos, vuelve a ser el punto donde esa disputa se hace visible.
Esta vez, la maquinaria regresó al parque acompañada de policías.

