El sector podría atraer más de 18 mil millones de dólares en inversiones hasta 2030, pero la capacidad de generación y las limitaciones de las redes eléctricas amenazan con retrasar nuevos proyectos. Querétaro concentra buena parte de esta industria, impulsada por la inteligencia artificial y los servicios digitales.
La insuficiencia de infraestructura eléctrica se perfila como uno de los principales obstáculos para la expansión de los centros de datos en México, un sector que podría recibir inversiones directas superiores a los 18 mil millones de dólares entre 2025 y 2030, de acuerdo con estimaciones de la Asociación Mexicana de Data Centers (Mexdc).
En un informe sobre los sectores inmobiliario, hotelero y de la construcción en América Latina, la consultora EY identificó a los centros de datos como una de las actividades con mayor potencial de crecimiento en el país. Sin embargo, advirtió que su desarrollo dependerá de garantizar un suministro de electricidad suficiente, estable y continuo.
“En los centros de datos, el factor decisivo es la capacidad de ofrecer energía suficiente, estable y continua”, señaló Alonso Díaz Barriga, socio de Impuestos Internacionales y Transacciones de EY México.
Estas instalaciones almacenan y procesan grandes volúmenes de información, sostienen servicios de computación en la nube y permiten ejecutar modelos de inteligencia artificial. Su operación requiere energía constante, sistemas de respaldo y redes capaces de responder a una demanda que puede aumentar considerablemente con la incorporación de nuevas cargas de trabajo digitales.
¿Cuánto podría crecer el mercado de centros de datos en México?
Las estimaciones citadas por EY sitúan el valor del mercado mexicano de centros de datos en mil 60 millones de dólares en 2024. Para 2030, la cifra podría alcanzar los 2 mil 270 millones de dólares, más del doble del tamaño registrado al inicio del periodo.
Por su parte, la Mexdc calcula que entre 2025 y 2030 podrían incorporarse mil 516 megavatios de capacidad adicional, respaldados por inversiones directas superiores a los 18 mil millones de dólares.
El crecimiento está relacionado con la expansión de los servicios digitales, la demanda de infraestructura para inteligencia artificial y la necesidad de procesar y almacenar datos cerca de los mercados donde se utilizan.
México también cuenta con ventajas geográficas y económicas, entre ellas su proximidad a Estados Unidos, la integración de cadenas productivas y las oportunidades asociadas a la relocalización de empresas, conocida como nearshoring.
No obstante, estas condiciones no garantizan por sí solas que las inversiones se concreten. Para que los proyectos avancen, las empresas necesitan conocer la disponibilidad de electricidad y los plazos para conectarse a la red.
La capacidad eléctrica limita nuevos proyectos
La disponibilidad de electricidad ya representa una barrera para algunas inversiones. El 7 de octubre, Adriana Rivera, directora ejecutiva de la Mexdc, advirtió que al menos diez empresas esperan una mayor capacidad eléctrica para desarrollar proyectos en México. Algunas requieren más de 200 megavatios para operar sus instalaciones.
El desafío no consiste únicamente en generar más energía. También es necesario ampliar las redes de transmisión y distribución para transportar la electricidad hasta las zonas donde se planean construir los centros de datos.
Estas instalaciones necesitan un suministro confiable durante las 24 horas del día. Una interrupción puede afectar el procesamiento de información, los servicios en la nube y las aplicaciones digitales que dependen de su infraestructura.
Por ello, el desarrollo de nuevos proyectos requiere coordinación entre las empresas, las autoridades y los operadores del sistema eléctrico para planificar conexiones, ampliar la capacidad de las redes y establecer calendarios que permitan atender la demanda prevista.
Querétaro concentra inversiones en centros de datos
Querétaro se ha consolidado como uno de los principales polos de centros de datos en México, mientras que Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara también destacan por su conectividad, actividad industrial y disponibilidad de personal especializado.
En septiembre de 2025, el Gobierno mexicano anunció una inversión de 4 mil 800 millones de dólares de la empresa estadounidense CloudHQ para construir seis centros de datos en Querétaro. El proyecto contempla una demanda eléctrica de hasta 900 megavatios, una cifra que ilustra las necesidades energéticas de las instalaciones de gran escala.
La concentración de proyectos en determinados corredores tecnológicos aumenta la importancia de planificar la infraestructura eléctrica de manera regional. La disponibilidad de terrenos, conectividad y talento debe acompañarse de redes capaces de suministrar la energía que requieren las nuevas instalaciones.
Reglas claras y personal especializado, otros retos del sector
Además de la electricidad, EY identifica la certidumbre regulatoria y la disponibilidad de profesionales especializados como factores relevantes para el crecimiento de esta industria.
La planeación de nuevos centros de datos implica inversiones de largo plazo y decisiones sobre infraestructura, conexiones eléctricas, seguridad operativa y mantenimiento. Los retrasos en cualquiera de estos elementos pueden modificar los calendarios de construcción y puesta en marcha.
La expansión de la inteligencia artificial y los servicios digitales abre oportunidades para México, pero la materialización de los proyectos dependerá de resolver las limitaciones energéticas y de ofrecer condiciones adecuadas para la inversión.
En ese contexto, el reto no será únicamente atraer capital, sino asegurar que la infraestructura eléctrica crezca al ritmo necesario para sostener la expansión de los centros de datos y los servicios tecnológicos que dependen de ellos.

