Guillermo del Toro advirtió que el fascismo puede recuperar popularidad mediante discursos de odio, división social y estrategias de manipulación. El cineasta mexicano hizo estas declaraciones el domingo 18 de octubre durante el Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM), donde participó en un encuentro por los 20 años de El laberinto del fauno.
“Se pone de moda otra vez, no se preocupen”, respondió el director al recordar que hablar del fascismo después de su derrota histórica puede parecer sencillo. Sin embargo, advirtió que las estrategias para conquistar y conservar el poder siguen vigentes.
Del Toro señaló que la división, el antagonismo y la propagación del odio forman parte de un mecanismo de dominación que ya utilizaron figuras como Joseph Goebbels, ministro de Propaganda de la Alemania nazi, y Benito Mussolini, dictador italiano.
El realizador también expresó su preocupación por la influencia de las redes sociales y los centros de bots, que, según dijo, contribuyen a fomentar la división y a transmitir una sensación de desesperanza.
El laberinto del fauno y la vigencia del autoritarismo
Las declaraciones ocurrieron durante una conferencia dedicada a El laberinto del fauno, película estrenada en 2006 que utiliza elementos fantásticos para retratar la violencia y la represión de la dictadura franquista española.
La historia sigue a Ofelia, una niña que encuentra un mundo fantástico mientras enfrenta la brutalidad del entorno que la rodea. A través de esa combinación de fantasía y violencia histórica, Del Toro construyó una película que aborda la obediencia, la resistencia y las consecuencias de los sistemas autoritarios.
Para el director, la historia de Ofelia representa una forma de fe distinta a la que sostiene el fascista: una que nace del dolor y de la experiencia humana.
“Hay muchísima ingeniería de odio”, afirmó al referirse a las estrategias que buscan convencer a las personas de que sus problemas provienen de quienes tienen cerca, en lugar de cuestionar las estructuras de poder.
El cineasta también reflexionó sobre la facilidad con la que algunas personas pueden llegar a considerar el odio más atractivo que la compasión.
“El odio es el veneno que te tomas para ver si se muere el otro”, expresó con la voz quebrada.
Guillermo del Toro cuestiona la influencia de los algoritmos
El director también manifestó preocupación por el peso de los algoritmos y los intereses económicos en la producción y distribución del arte.
En su opinión, la creación artística conserva un papel fundamental para que las sociedades reflexionen sobre su identidad, sus conflictos y sus contradicciones.
La advertencia adquiere relevancia en un entorno donde las plataformas digitales intervienen en la circulación de contenidos y en la forma en que las personas reciben información. Del Toro señaló que los intereses económicos y la manipulación pueden afectar los espacios de expresión y debate.
Durante el encuentro, el cineasta estuvo acompañado por la actriz española Ivana Baquero, quien interpretó a Ofelia, así como por la productora Bertha Navarro y el director de fotografía Guillermo Navarro, ganador del Óscar por su trabajo en la película.
La cinta se estrenó en el Festival de Cannes de 2006, donde recibió una prolongada ovación, y se convirtió en una de las obras más reconocidas de la filmografía de Del Toro.
El cineasta busca impulsar nuevas producciones mexicanas
Además de sus reflexiones sobre el fascismo y el papel del arte, Del Toro reiteró su interés en respaldar el cine mexicano.
El director reveló que pretende producir la próxima película de los hermanos Arturo y Roy Ambriz, creadores de Soy Frankelda, considerada el primer largometraje mexicano realizado con la técnica de animación stop motion.
“Como mexicano la mayor curiosidad que tengo es lo que puede hacer un mexicano”, afirmó.
El apoyo a nuevos proyectos forma parte de su interés por impulsar a creadores nacionales y ampliar las posibilidades de producción de la industria cinematográfica del país.
Del Toro expresa respaldo a las protestas por el agua en Guadalajara
Durante su visita a Morelia, el cineasta también se pronunció sobre las protestas relacionadas con la contaminación del agua en Guadalajara, su ciudad natal.
Del Toro calificó la situación como urgente y expresó su respaldo a quienes se manifestaron, después de que las movilizaciones dejaran personas heridas y detenidas, según la información difundida por EFE.
“Estoy con ellos al cien por ciento”, declaró al cuestionar que el problema no se haya resuelto y que, además, se intente sofocar las protestas.
El director defendió el acceso al agua como un derecho y una necesidad urgente para la población.
Durante el festival, Del Toro recibió la Medalla Filmoteca de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), reconocimiento que destacó su aportación al cine y la importancia de su voz ante los desafíos que plantea la inteligencia artificial.
A dos décadas del estreno de El laberinto del fauno, sus reflexiones volvieron a colocar en el centro del debate la relación entre cine, memoria histórica, autoritarismo y responsabilidad social.

