México se prepara para modificar el tiempo que las personas dedican al trabajo. A partir del 1 de enero de 2027 comenzará la reducción de la jornada semanal, como parte de una reforma que busca pasar de 48 a 40 horas en un periodo de cuatro años.
La medida ya fue aprobada y publicada en el Diario Oficial de la Federación (DOF). Por tanto, no se trata de una propuesta pendiente de votación ni de una decisión que cada empresa pueda aceptar o rechazar. Su aplicación será obligatoria y seguirá un calendario establecido en la legislación.
Sin embargo, hay una diferencia importante; los trabajadores no pasarán directamente a una semana de 40 horas en enero de 2027. El primer ajuste será de dos horas y continuará de manera progresiva hasta 2030.
¿Cuántas horas se trabajarán a partir de enero de 2027?
El calendario establece una reducción de dos horas por año. Así cambiará la jornada máxima semanal:
- 2026: 48 horas.
- 2027: 46 horas.
- 2028: 44 horas.
- 2029: 42 horas.
- 2030: 40 horas.
Esto significa que, durante 2027, una persona que actualmente trabaja seis días durante ocho horas deberá tener un ajuste de dos horas en su jornada semanal.
En cambio, quienes ya trabajan 40 horas semanales no tendrán que reducir necesariamente su horario. La obligación consiste en respetar el nuevo máximo legal.
La reforma tampoco establece dos días de descanso obligatorios para todos. Se mantiene, como mínimo, un día de descanso por cada seis días trabajados. La distribución de las horas podrá acordarse entre trabajadores y empleadores, siempre dentro de los límites legales.
¿Las empresas están obligadas a reducir los horarios?
Sí. La reforma modificó el marco constitucional y la Ley Federal del Trabajo (LFT). Por ello, los empleadores deberán adaptar sus jornadas conforme al calendario.
El periodo comprendido entre mayo y diciembre de 2026 fue establecido para que los centros de trabajo prepararan sus procesos y reorganizaran sus horarios.
La reducción no será voluntaria ni podrá sustituirse por acuerdos que impliquen renunciar a los límites legales. Las necesidades operativas de una empresa no eliminan la obligación de respetar la jornada máxima.
¿Bajará el sueldo por trabajar menos horas?
No. El decreto establece expresamente que la reducción de la jornada no podrá implicar disminuciones en los sueldos, salarios o prestaciones.
En otras palabras, una persona que recibe el mismo salario por una jornada de 48 horas no deberá ganar menos cuando su límite semanal pase a 46 horas.
Tampoco desaparecen otros derechos laborales, como las vacaciones, la prima dominical o el pago correspondiente a los días festivos.
¿Qué pasa si una empresa obliga a trabajar más horas?
La reforma no elimina las horas extraordinarias, pero establece límites y condiciones para su aplicación.
Durante 2027 se permitirá un máximo de nueve horas extraordinarias semanales. Ese límite aumentará gradualmente hasta llegar a 12 horas en 2030.
Las primeras horas extraordinarias autorizadas deberán pagarse con un 100% adicional sobre el salario ordinario. Las horas que excedan el límite correspondiente tendrán un pago adicional del 200%, dentro de las condiciones previstas por la ley.
Además, el trabajo extraordinario será voluntario y estará prohibido para las personas menores de 18 años.
Esto significa que una empresa no puede utilizar las horas extras como una forma permanente de mantener jornadas ordinarias por encima del máximo permitido.
¿Cómo se vigilará que las empresas cumplan?
Uno de los cambios más importantes entrará en vigor el mismo 1 de enero de 2027: el registro electrónico de la jornada laboral.
La reforma incorporó esta obligación al artículo 132 de la LFT. Los empleadores deberán registrar la hora de entrada y salida de cada trabajador y entregar esa información a las autoridades cuando sea requerida.
El objetivo es contar con elementos para comprobar cuánto tiempo trabaja realmente cada persona y facilitar las inspecciones laborales.
Sin embargo, al 6 de noviembre de 2026 todavía falta conocer los lineamientos específicos de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS). La dependencia deberá definir el alcance de esta obligación y sus excepciones.
Por eso, no debe confundirse el registro electrónico con la obligación de instalar un reloj checador de un modelo determinado: los requisitos técnicos y las condiciones de aplicación dependerán de las disposiciones que emita la autoridad.
¿Qué multas enfrentan las empresas que no cumplan?
La legislación ya contempla una sanción específica para los empleadores obligados que incumplan con el registro electrónico de las jornadas.
El artículo 994 de la LFT establece multas de 250 a 5,000 Unidades de Medida y Actualización (UMA) por esa infracción. El monto en pesos dependerá del valor vigente de la UMA al momento de aplicar la sanción.
Además, si una empresa no respeta los límites de jornada, obliga a trabajar tiempo extraordinario fuera de las condiciones legales o incumple el pago correspondiente, puede enfrentar procedimientos de inspección y otras consecuencias previstas en la legislación laboral.
Es importante distinguir ambas situaciones: la multa de 250 a 5,000 UMA corresponde específicamente al incumplimiento de la obligación de registro electrónico; no es una tarifa única aplicable automáticamente a cualquier infracción relacionada con los horarios.
¿Dónde denunciar si tu empresa no respeta la nueva jornada?
Las personas trabajadoras podrán acudir a las autoridades laborales si consideran que sus derechos no están siendo respetados.
La STPS dispone del Sistema de Quejas y Accidentes Laborales (SIQAL), donde pueden reportarse posibles vulneraciones a los derechos laborales.
También pueden solicitar orientación gratuita a la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo (PROFEDET), a través del número 079.
Conservar recibos de nómina, horarios, mensajes relacionados con las jornadas y otros registros puede ayudar a documentar las condiciones de trabajo.
Una reducción gradual que comenzará en 2027
La reforma beneficiará, de acuerdo con estimaciones de la STPS, a más de 13 millones de personas trabajadoras.
Su aplicación comenzará en enero de 2027, pero el cambio completo llegará hasta 2030. Durante ese periodo, las empresas tendrán que reorganizar sus operaciones y las autoridades deberán vigilar que los nuevos límites se cumplan.
La discusión ya no gira en torno a si México tendrá una jornada laboral de 40 horas. Esa modificación está aprobada. El desafío será que la reducción se refleje en los horarios reales de los trabajadores, sin pérdida de ingresos ni jornadas extraordinarias utilizadas para compensar el tiempo reducido.

