El 58 % de las mujeres que trabajan en el sector tecnológico considera que su salario no es justo en comparación con el de sus compañeros hombres. La proporción aumentó 21 puntos porcentuales respecto a 2025, de acuerdo con el informe Gender in Tech 2026, elaborado por Web Summit a partir de una encuesta a más de mil mujeres de la comunidad tecnológica internacional.
Los resultados, difundidos el 27 de octubre, muestran que las preocupaciones salariales conviven con experiencias de sexismo, dificultades para conciliar la vida personal y laboral, y dudas sobre el papel de la inteligencia artificial (IA) en la reducción de las desigualdades.
La encuesta se publicó antes de la próxima edición de Web Summit en Lisboa, programada del 9 al 12 de noviembre.
Crece la percepción de desigualdad salarial
En 2025, el 37 % de las participantes consideraba injusta su remuneración frente a la de sus compañeros hombres. En 2026, la cifra llegó al 58 %, su nivel más alto de los últimos tres años, según el informe.
En contraste, solo el 19 % cree que recibe una remuneración justa en comparación con la de los hombres. Otro 22 % reconoce que no dispone de información suficiente para determinar si existe una diferencia salarial.
Estos resultados reflejan la percepción de las encuestadas y no equivalen, por sí solos, a una medición de la brecha salarial efectiva en toda la industria tecnológica.
Más de la mitad reportó comportamientos sexistas
El 52 % de las mujeres encuestadas afirmó haber experimentado comportamientos sexistas en el trabajo durante los últimos 12 meses. En la edición anterior, la proporción fue del 49 %.
Entre las conductas señaladas figuran las interrupciones durante reuniones, el menosprecio de sus opiniones y la falta de reconocimiento de sus propuestas hasta que un hombre presenta una idea similar.
Uno de los testimonios anónimos recogidos por el estudio describe el problema desde una posición directiva: una participante afirmó que otras personas la confunden con una secretaria por ser mujer, pese a ocupar el cargo de directora ejecutiva de su empresa.
El agotamiento y los cuidados amenazan la permanencia en el sector
El 42 % de las participantes se planteó durante el último año reducir su jornada laboral, renunciar a la posibilidad de acceder a puestos directivos o abandonar la industria tecnológica.
La proporción varía según la edad. Entre las mujeres de 35 a 44 años alcanza el 52 %; entre las de 25 a 34 años, el 43 %; y entre las mayores de 55 años, el 29 %.
Además, el 56 % aseguró conocer a alguna mujer que ya redujo su actividad profesional o dejó el sector.
Entre los motivos mencionados aparecen el agotamiento o los problemas de salud, señalados por el 57 %; el costo o la falta de servicios de cuidado infantil, con el 54 %; y la prioridad concedida a la carrera profesional de la pareja, con el 35 %.
Los datos apuntan a que la permanencia de las mujeres en tecnología no depende únicamente de sus oportunidades de ascenso. También intervienen las condiciones laborales y las responsabilidades de cuidado.
La inteligencia artificial no cumple las expectativas de igualdad
La encuesta también muestra un cambio en las expectativas sobre la inteligencia artificial.
En 2025, el 75 % de las participantes confiaba en que esta tecnología podría contribuir a una industria más igualitaria. En 2026, solo el 31 % considera que la IA ha ayudado efectivamente a mejorar la igualdad.
Por otra parte, el 34 % cree que no ha tenido ningún efecto, el 19 % considera que ha perjudicado la igualdad y el 16 % no sabe evaluar su impacto.
Las preocupaciones se centran en quién controla el desarrollo de estas herramientas, quién participa en las decisiones estratégicas y si el tiempo ahorrado mediante la automatización se traduce en mejores oportunidades o en una mayor carga de trabajo.
Una de las participantes resumió su percepción con una crítica a la dirección empresarial: considera que la inteligencia artificial se está convirtiendo en un espacio dominado por hombres.
Los resultados reflejan las opiniones recogidas en la encuesta; no demuestran por sí mismos que la IA haya causado un aumento de la desigualdad.
El debate sobre los roles tradicionales también aparece en el informe
El estudio preguntó a las participantes sobre el movimiento tradwife, una tendencia difundida en redes sociales que idealiza un modelo familiar en el que la mujer se dedica principalmente al hogar y al cuidado de la familia, mientras el hombre asume el papel de proveedor económico.
El 58 % considera que esta tendencia refuerza los roles tradicionales de género. En contraste, el 12 % cree que favorece la libertad de elección.
Las respuestas muestran que el debate sobre los modelos familiares también forma parte de las conversaciones sobre autonomía y desarrollo profesional de las mujeres en tecnología.
La presencia de mujeres en puestos directivos sigue siendo desigual
Pese a las dificultades descritas, el 84 % de las encuestadas afirmó que en su empresa hay mujeres en cargos directivos. Sin embargo, solo el 35 % señaló que existen mujeres en los niveles ejecutivos más altos.
La diferencia muestra que la presencia femenina en puestos de gestión no necesariamente se traduce en una representación equivalente en los espacios de mayor autoridad.
El informe Gender in Tech 2026 corresponde a la séptima edición de esta encuesta y reúne respuestas de profesionales de Europa, América, África, Oriente Medio y Asia-Pacífico, entre ellas empresarias, ingenieras y directivas.
Sus resultados ofrecen una perspectiva sobre los obstáculos que reportan las participantes, aunque no deben interpretarse automáticamente como representativos de todas las mujeres que trabajan en tecnología a escala mundial.

