La menopausia puede afectar la permanencia de las mujeres en el mercado laboral, reducir sus horas de trabajo y aumentar los costos relacionados con la salud. Así lo advierte una investigación de El Colegio de México (Colmex), que identifica una posible “penalización por menopausia” con consecuencias económicas y sociales.
El estudio fue encabezado por las investigadoras Laura Juárez y Fernanda Márquez-Padilla, del Centro de Estudios Económicos del Colmex. Sus resultados apuntan a una disminución en la probabilidad de tener empleo durante el inicio de esta transición y a una mayor posibilidad de trabajar a tiempo parcial entre quienes permanecen ocupadas.
La investigación plantea que las consecuencias no se limitan a los síntomas físicos. También pueden repercutir en los ingresos, la estabilidad laboral y la autonomía económica de las mujeres.
Cómo afecta la menopausia al empleo de las mujeres
Laura Juárez explicó que, al comenzar la menopausia, disminuye significativamente la probabilidad de que las mujeres tengan un empleo. Entre quienes continúan trabajando, aumenta la posibilidad de desempeñar una actividad de medio tiempo en lugar de una jornada completa.
Estos resultados apuntan a una asociación entre la transición menopáusica y la pérdida de empleo, ya sea por despido o renuncia, así como una reducción de las horas laborales.
El análisis también considera indicadores de salud física y mental, como las limitaciones funcionales, el sobrepeso y la obesidad, la memoria, el cansancio y el bienestar emocional. Estos factores pueden incrementar la necesidad de atención médica y cuidados, con efectos adicionales sobre la economía familiar.
Fernanda Márquez-Padilla advirtió que las consecuencias económicas de la menopausia también representan un costo para la sociedad, especialmente en un país que enfrenta el envejecimiento de su población.
Ocho de cada diez mujeres dicen afrontar esta etapa como pueden
La investigación del Colmex se complementa con el estudio Vivencia, percepción e impacto de la menopausia en la sociedad mexicana, elaborado por la organización de salud femenina Sin Reglas.
Según ese trabajo, ocho de cada diez mujeres consultadas señalaron que deben afrontar la menopausia con los recursos que tienen a su alcance.
El dato apunta a dificultades para obtener información, acompañamiento y atención adecuada durante esta etapa. Sin embargo, la experiencia de cada mujer puede variar según su estado de salud, sus condiciones laborales y el acceso a servicios médicos.
El estudio económico se presentó en el foro La Economía de la Menopausia, organizado por el Programa de Economía Aplicada. Para el análisis, las investigadoras utilizaron datos de la Encuesta Nacional sobre Salud y Envejecimiento en México (ENASEM), que da seguimiento a personas de 50 años o más.
El impacto económico de la menopausia en México
La dimensión del problema cobra relevancia ante el tamaño de la población que atraviesa esta etapa. Según los datos de la ENASEM 2024 publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), México cuenta con alrededor de 16.9 millones de mujeres de 50 años o más.
Las consecuencias económicas pueden incluir menores ingresos, pérdida de oportunidades de ascenso y dificultades para mantener una trayectoria laboral estable. A ello se suman los gastos médicos y de cuidados asociados con los cambios físicos y emocionales.
Para Márquez-Padilla, comprender estos efectos resulta importante en una sociedad cada vez más envejecida, donde la permanencia de las mujeres en el empleo también influye en su seguridad económica a largo plazo.
Atención médica y espacios laborales sin discriminación
La Secretaría de Salud federal prepara un protocolo nacional de atención que incluirá la menopausia y la prevención de la osteoporosis, según declaraciones públicas del secretario David Kershenobich.
Por su parte, Gabriella Conti, profesora de Economía del University College London, señaló que las consecuencias laborales de la menopausia no son inevitables. El acceso a información, la atención médica oportuna y los entornos laborales que respondan a las necesidades de las trabajadoras pueden ayudar a reducir sus efectos.
Esto implica que las empresas y las instituciones de salud consideren la menopausia como un asunto que puede afectar el bienestar y la trayectoria profesional, en lugar de tratarla como una experiencia que cada mujer debe resolver por su cuenta.
Los resultados difundidos en torno al Día Mundial de la Menopausia, conmemorado el 18 de octubre, ponen sobre la mesa un desafío de salud pública y de igualdad laboral: evitar que una transición biológica se traduzca en menores oportunidades económicas para las mujeres.

