Human Rights Watch (HRW) pidió al Gobierno de Estados Unidos que prohíba a los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) operar cerca de los centros de votación durante el periodo electoral, ante el riesgo de que su presencia intimide a los votantes en las elecciones de medio mandato del próximo 3 de noviembre.
La organización defensora de los derechos humanos advirtió que la presencia de agentes migratorios en los lugares donde se emiten los votos podría disuadir a parte del electorado, especialmente en comunidades inmigrantes y grupos racializados.
En un comunicado publicado este martes, HRW solicitó que la restricción abarque los centros de votación, los lugares de voto anticipado y los buzones habilitados para depositar las papeletas. La organización sostiene que los electores deben poder participar sin temor a quedar involucrados en operativos migratorios.
El 40 % teme la presencia de ICE en los centros de votación
La preocupación se refleja en una encuesta nacional realizada en septiembre por la Universidad de California en San Diego. Según los resultados citados por HRW, el 40 % de las personas consultadas consideró probable que agentes de ICE estuvieran presentes en los centros de votación durante los comicios.
La expectativa fue todavía mayor entre los encuestados de grupos no blancos, de acuerdo con la organización.
El sondeo también mostró un clima de incertidumbre sobre las condiciones de las elecciones. La investigación de la universidad encontró que menos de la mitad de los participantes esperaba que los comicios fueran libres y justos.
HRW considera que la posibilidad de encontrarse con agentes migratorios puede generar temor y reducir la participación electoral. Por ello, reclamó al Gobierno de Donald Trump que garantice que las operaciones de control migratorio no interfieran en el ejercicio del voto.
El Gobierno no descarta todas las actuaciones de ICE
El debate aumentó después de que el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, afirmara a principios de septiembre que no existían planes para desplegar agentes de ICE en los colegios electorales.
Sin embargo, el funcionario dejó abierta la posibilidad de que los agentes acudieran a esos lugares para ejecutar órdenes de detención o responder a una amenaza contra un centro de votación, según el comunicado de HRW.
La organización también informó que hay tres demandas pendientes en tribunales federales que buscan impedir actuaciones de ICE en los centros electorales. Otro proceso judicial pretende obligar al Gobierno a revelar sus planes sobre una posible presencia de agentes migratorios durante las elecciones.
La legislación federal y diversas normas estatales contemplan restricciones contra la interferencia y la intimidación en los lugares de votación. No obstante, el alcance de las actuaciones permitidas depende de las circunstancias y de las disposiciones aplicables.
Las elecciones del 3 de noviembre, bajo debate migratorio
Las elecciones de medio mandato renovarán la totalidad de la Cámara de Representantes y aproximadamente un tercio del Senado. Los resultados determinarán qué partido controlará ambas cámaras durante la segunda mitad del mandato de Trump.
La política migratoria ocupa un lugar central en el debate electoral, mientras organizaciones civiles advierten que las acciones de las autoridades federales pueden afectar la confianza y la participación de los votantes.
HRW sostiene que las autoridades deben evitar cualquier actuación que pueda percibirse como intimidatoria cerca de los lugares donde se emiten los sufragios.
La organización también citó datos del proyecto Deportation Data Project, vinculado con las universidades de California en Berkeley y Los Ángeles, según los cuales ICE detuvo a 368.135 personas durante el año fiscal 2026, que concluyó el 30 de septiembre.
La petición de HRW busca que el Gobierno establezca límites públicos a la actuación de los agentes migratorios durante el proceso electoral, para proteger el acceso de los ciudadanos a las urnas.

