Gobiernos de América Latina expresaron sus condolencias y solidaridad con España tras el accidente ferroviario ocurrido en la provincia de Toledo, donde la colisión de dos trenes de alta velocidad dejó al menos 68 personas fallecidas.
México, Colombia, Brasil, Perú, Ecuador y otros países de la región manifestaron su respaldo al pueblo español. Además, varias cancillerías ofrecieron asistencia consular a sus ciudadanos y familiares que pudieran verse afectados por el siniestro.
En ambos convoyes viajaban 544 personas, incluido un bebé. Mientras avanzaban las labores de atención a las víctimas, las muestras de solidaridad se extendieron desde América Latina hacia otras regiones del mundo.
México y Colombia expresan sus condolencias a España
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, expresó su solidaridad con España y señaló que instruyó a la Cancillería para verificar si había ciudadanos mexicanos entre las víctimas.
«Nuestra solidaridad, todo lo que podamos abrazar al pueblo español por este accidente terrible del tren, y lo que podamos hacer también», declaró la mandataria durante su conferencia matutina.
El Gobierno de Colombia también manifestó sus condolencias a través del Ministerio de Relaciones Exteriores. La dependencia expresó su solidaridad con las víctimas, sus familiares y el pueblo español ante la tragedia ferroviaria.
Ambos países se sumaron a los mensajes de apoyo emitidos por otros gobiernos latinoamericanos tras conocerse la magnitud del accidente.
Brasil, Perú, Ecuador y otros países ofrecen apoyo
El Gobierno de Brasil expresó su consternación por el siniestro y transmitió sus condolencias a las familias de las víctimas. También deseó una pronta recuperación a las personas heridas.
Perú manifestó su pesar y señaló que permanece atento para brindar asistencia consular y humanitaria a sus ciudadanos que lo requieran.
Por su parte, Ecuador expresó sus condolencias a los familiares de las víctimas y al pueblo español. Panamá también lamentó la pérdida de vidas humanas y manifestó su solidaridad con las personas afectadas.
Los gobiernos de Chile, Argentina, El Salvador, República Dominicana y Guatemala se sumaron a las expresiones de apoyo. Sus mensajes incluyeron condolencias a las familias, solidaridad con España y deseos de recuperación para los heridos.
En Venezuela, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, expresó su pesar por el accidente y envió un mensaje de solidaridad en nombre del pueblo venezolano.
Las respuestas diplomáticas muestran el alcance internacional de la tragedia y la preocupación de los gobiernos latinoamericanos por sus consecuencias humanas.
La ONU y otros gobiernos también expresan condolencias
Las muestras de solidaridad se extendieron más allá de América Latina. El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, transmitió sus condolencias a las familias de las víctimas y al Gobierno de España.
Su portavoz, Stéphane Dujarric, informó que el secretario general estaba profundamente entristecido y conmocionado por el accidente.
También se sumaron gobiernos europeos, países árabes y africanos, así como Israel, Ucrania, Armenia, Bielorrusia, Kazajistán y Georgia, entre otros.
La respuesta internacional acompañó a España mientras las autoridades continuaban atendiendo a los afectados y esclareciendo las circunstancias del choque.
Países latinoamericanos mantienen atención consular
Además de los mensajes oficiales, México, Colombia, Brasil, Perú y Ecuador ofrecieron apoyo consular a sus ciudadanos y familiares en España. Para ello, algunas autoridades habilitaron líneas telefónicas de atención.
La asistencia consular permite orientar a las personas afectadas, facilitar la comunicación con sus familiares y ofrecer apoyo en los trámites que correspondan.
Las autoridades deberán confirmar si hay ciudadanos de cada país entre las víctimas y determinar qué tipo de asistencia requieren.
Mientras continúan las labores relacionadas con el accidente, las expresiones de solidaridad de América Latina y de otros gobiernos acompañan a las familias que enfrentan las consecuencias de una de las tragedias ferroviarias más graves reportadas en España en los últimos años.

